En el segmento de lujo, el comprador no tiene abogado.
Engel & Völkers, Sotheby's, el agente local amable: todos ellos son pagados por el vendedor. Su incentivo es el precio más alto posible. No es un reproche, es simplemente su cometido.
De ahí surge un desequilibrio estructural: del lado del vendedor se sientan profesionales con acceso al mercado, experiencia y un mandato claro. Del lado del comprador se sienta alguien que no habla el idioma, no conoce la lógica fiscal y a quien nadie le dice cuál sería un precio justo. En Estados Unidos y el Reino Unido, por eso, el «buyer's agent» es el estándar. En España es la excepción.
Precisamente esa brecha la ocupa Montaurio Advisory. No somos agentes sin cartera de venta, sino la contrapartida estructural: una asesoría contratada y pagada exclusivamente por el comprador. Nuestros honorarios y su beneficio apuntan en la misma dirección, no es una cuestión de actitud, sino de identidad de intereses.
Nuestro trabajo es protegerle de errores que sólo notaría años después. Eso significa a veces desaconsejarle un inmueble que le encanta. Significa siempre ser honestos, aunque resulte incómodo.
Montaurio Advisory